La utilización de una habilidad terapéutica, es un arte relacional. Favorece el encuentro humano, entre el Terapeuta Floral y la persona que consulta por las esencias florales. El aprendizaje de una habilidad terapéutica, es adquirir recursos que generan un ambiente de confianza y seguridad, para explorar la intimidad sagrada del mundo emocional de la persona. 

Desde esta premisa, se reconoce la singularidad de cada persona, al elaborar su propia experiencia, como una forma de legitimar su sentir y su accionar, en sí,  se abre el respeto a su historia de vida.

Conocer las habilidades terapéuticas,  favorece una mejor relación consigo mismo, brindando seguridad para relacionarnos con otra persona, la cual, no conocemos, y necesitamos activar un ambiente empático para comprender su necesidad.