Consiste en que el alumno abraza las competencias valóricas como camino de vida, en donde se constituye como un instrumento de sanación y aprendizaje para quienes lo requieren. Esta experiencia instrumental constituye el transformar las propias necesidades y sufrimientos, desarrollando y poniendo en práctica herramientas de autoexploración y conocimiento de las propias emociones, pensamientos y virtudes.


El Ser terapeuta es el eje que otorga perspectiva para entender y atender a los demás, desde el compenetrarse a ser el puente y canal que Edward Bach un día dicto para los terapeutas florales, construida desde la vivencia de la dinámica relacional como experiencias de aprendizaje basada en sabiduría emocional.